El arte de tejer hamacas

Tomado de la Revista La Carreta, No. 10, año 3 Junio-Julio 2011

hamaca2Las hamacas del barrio San Juan le ponen colorido a la ciudad de Masaya. Allí los hilos se funden por la laboriosidad de muchos artesanos dedicados al noble oficio de tejer hamacas. Es aquí donde se producen la mayor cantidad de esas camas colgantes típicas de la ciudad. Su arte se ha convertido en uno de los principales atractivos de Masaya.

En este barrio se encuentran varias generaciones de la familia Suazo, quien e a través de los años han hecho del lugar el punto de referencia de las hamacas. Es don Felix Suazo, nacido de principios del siglo pasado, en Monimbo, quien incentivo a varias generaciones de hamaqueros. Don Felix, q.e.p.d. desarrollo su arte cuando se traslada de Monimbo al Barrio San Juan, a orillas de la laguna de Masaya, para establecer su negocio pionero en el mismo vecindario, usando cabuya y pita, en ese entonces, ahora se utiliza la manila como principal material para la elaboración de las mismas.

El oficio se ha transmitido de generación en generación y tiene un valor patriominal por su importancia histórica y porque son referencia de Masaya, al punto de que son buscadas por turistas nacionales y extranjeros por sus diseños, hermosuras y comodidad.

Las hamacas de Masaya se comercializan en toda Centroamerica, a pesar de que en países como Guatemala y El Salvador también se elaboran hamacas, las de Masaya son muy gustadas, traspasando fronteras y continentes.

En esa actividad productiva participan muchos miembros de varias familias que aprendieron el oficio y luego establecieron sus propios negocios, transmitiendo el legado de una generación a otra, convirtiéndose en un patrimonio, no solo familiar, sino del departamento.

Para poner en practica el oficio de tejer una hamaca, nos explica Elmer Suazo Perez, un descendiente de don Felix, se necesita mucho mas que paciencia y destreza. “Hay que tener constancia, porque esto es un trabajo de mucho tiempo.”

Al explicarnos los secretos del oficio, nos describe el proceso de elaboración de las hamacas que inicia con la hinaza, que es traída de países como El Salvador, España y Mexico, Despues se da el retorcido de la hinaza para sacar la manila. Luego viene lo que se conoce como el retorcido de la manila, esto se hace de manera artesanal o semi artesanal y posteriormente se hace el cuerpo y los bordados de las hamacas.

Se toman dos bastiones, dos maderas en forma de tubo y se hace el urdido. Con la aguja de madera se hacen los tramos para comenzar a hacer los bordados. Todo se hace manualmente, luego se hacen los brazos de las hamacas y les meten los bolillos y se adhiere los accesorios de las hamacas. “La estética y los detalles hacen la diferencia. No competimos por precios, sino por la calidd. Las hamacas han sido acogidas nacional e internacionalmente. Un trabajo que fue iniciado por artesanos humildes y sin haber ido a una universidad hicieron que el oficio trascendiera fronteras”.

Los artesanos se esmeran en aplicar los mejores tejidos a las hamacas de manila multicolores, tanto matrimoniales como unipersonales y los otros productos que elaboran a base de manila. Desde pequeño aprendieron este arte que se transmite de generación en generación. Los Suazo han llegado con su arte a muchos países del mundo. Las hamacas elaboradas por artesanos de Masaya se mecen en muchos países del mundo.

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